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¿Si tengo una pensión privada puedo cobrar la pensión pública?

¿Si tengo una pensión privada puedo cobrar la pensión pública?

A la hora de elegir o contratar un plan de pensiones suelen surgirnos ciertas preguntas. Incluso algunos miedos, como por ejemplo, a perder nuestra pensión pública. ¿Es compatible con una pensión privada? ¿O puedo llegar a perderla? Contestamos a vuestra duda.

¿Cómo funcionan las pensiones privadas?

Estos planes de pensiones suelen ser un complemento para la jubilación. Son planes de ahorro a largo plazo en los que aportarás cantidades de dinero de forma puntual o periódica, de cara a constituir un «colchón» para cuando llegue la edad de retirarte. Esto ocurre, normalmente, a partir de los 65 años. Por tanto, sólo podrás acceder a él una vez que alcances el momento de jubilarte, pero también en otras situaciones como aparición de una incapacidad. Imaginémoslo como una hucha donde iremos metiendo nuestros ahorros. Con la ventaja añadida de que desgravarás en tu declaración de la renta.

¿Si tengo una pensión privada puedo cobrar la pensión pública?

La opción de elegir una pensión privada suele utilizarse para garantizar una jubilación sin preocupaciones. Por eso, ver peligrar nuestra pensión pública puede generarnos cierta incertidumbre. No debemos preocuparnos por ello. Las pensiones privadas son totalmente compatibles con las pensiones públicas de la Seguridad Social. Por eso, al llegar a la edad de jubilación, tú decidirás cómo quieres disfrutar de tus ahorros y la rentabilidad que te habrán generado. Esta opción es especialmente atractiva si tus ingresos fluctúan mucho por cambios de empleo, por trabajar por cuenta propia o si, simplemente, prevés que el sistema de pensiones de la seguridad social no va a cubrir tus necesidades a largo plazo. Ten en cuenta que esta pensión variará en función de aquello que cotices durante ciertos años de tu vida. Eso sí, debemos tener en cuenta que nuestra pensión privada se ajuste a nuestras necesidades, y conocer cuáles son los requisitos que debemos cumplir. Idealmente:

  • Es conveniente que tengan flexibilidad en las aportaciones, de forma que puedas aportar lo que quieras cuando mejor te venga.
  • Cuándo podrás disponer de tu dinero. En este caso, es conveniente que se contemplen otras contingencias, además de la jubilación. Por ejemplo: Desempleo, enfermedad grave, o cambio en la residencia fiscal.
  • Hay que ser consciente de las garantías que nos ofrecen. Aquí se engloba el rendimiento de nuestro dinero, la revalorización o el riesgo.

Una pensión privada es una forma de ahorro que nos permite proteger en cierta forma nuestra jubilación. No debes tener miedo a perder tu pensión pública, ya que la legislación te ampara y protege aquello que te corresponda por tu cotización a lo largo de tu vida. Pero si lo que quieres es garantizarte un futuro sin complicaciones, en Assegur te ofrecemos un plan de pensiones que se adapta a tus necesidades.

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