Alergia primaveral: síntomas y tratamientos

Alergia-primaveral-sintomas-y-tratamientos
La primavera, la sangre altera, pero también las alergias. En particular, las que están relacionadas con el polen. Las personas afectadas por la polinosis o alergia primaveral se cuentan en millones y son, sobre todo, las que viven en entornos urbanos, donde el polen se combina con la contaminación. Si eres una de ellas o crees serlo, ¡hoy hablamos de cuáles son los síntomas y qué puedes hacer para calmar esta incómoda alergia!

¿Por qué se producen las alergias?

Factores como la contaminación, el cambio climático o la protección que obtenemos con las vacunas están incrementando el número de alergias en todo el mundo. Esta situación hace que sea necesario entender por qué sucede y qué medios tenemos a nuestro alcance para reducir cómo nos afecta en el día a día. Hay que tener en cuenta que, al tratarse de una alergia, no es posible que desaparezca. Lo único que podemos hacer es reducir la sintomatología.
¿Y por qué es esta la única opción? Porque las alergias son una respuesta inmunológica ante una sustancia que nuestro cuerpo considera como extraña. Mientras que para algunas personas no supone ningún problema, para otras desencadena una respuesta con síntomas que pueden ir de leves hasta muy graves y que, de no tratarse, podrían llegar a poner en riesgo la vida.
Dicho de otro modo, la alergia tiene su origen en la persona que la padece y no en aquello que la produce. Existen todo tipo de alergias; a las plantas, a los animales, a alimentos… En el caso de la alergia primaveral, el elemento que desencadena la reacción es el polen.
¿Y este qué es? Una partícula diminuta que emiten las flores masculinas para que a través del aire o con la ayuda de los insectos llegan a las femeninas para fecundarlas. Pero cuál es el problema, que una sola planta puede llegar a producir miles de granos de polen que se encuentran en el ambiente, aunque no podamos verlos.
En nuestro país, hay más de 12.000 especies diferentes y los tipos de alergia varían en función de la zona geográfica. Así, hay una mayor sensibilidad en el norte y en el centro de España, mientras que en el litoral, el principal problema es un tipo de maleza y, al sur, el polen de los olivos.
Hay que mencionar también que las alergias se ven afectadas por la climatología. Cuanta mayor sequedad haya en el ambiente, peor será la sintomatología de la alergia primaveral. Si se producen lluvias, esta reduce la concentración de polen en el ambiente, por lo que los síntomas en quienes padecen la alergia, se reducen.

Sintomatología de la alergia primaveral

Tanto si padeces alergia como si crees tenerla o si eres de las personas afortunadas que nunca se han visto afectadas por ella, es bastante probable que conozcas cuál es la sintomatología. Pero dado que aquí hemos venido a hablar de la alergia primaveral, a continuación te dejamos cuáles son los síntomas más habituales. 

Conjuntivitis

La conjuntivitis es una inflamación, y también una infección, que se produce en la membrana conjuntiva y transparente, que es la que recubre el párpado y la zona blanca de nuestros ojos. Cuando se produce esta inflamación, los vasos sanguíneos se irritan y se vuelven más visibles, de ahí que la parte blanca se vuelve rosa o roja, en función del nivel de irritación o inflamación que haya.
Además de por reacciones alérgicas, también se produce a consecuencia de bacterias y virus. Si bien resulta bastante molesta y es un pez que se muerde la cola porque pica y tendemos a rascarnos, no afecta a la visión. Si se debe a la alergia primaveral, no resulta contagiosa, tal y como sucede cuando se debe a una bacteria o un virus.

Picores

Tal y como acabamos de mencionar, el picor está presente en la sintomatología de la alergia primaveral. Pero no únicamente en los ojos, sino también en la nariz, la garganta y el paladar. La reacción que se produce en el sistema inmunológico al entrar en contacto con el polen es que produce anticuerpos, y dicha reacción suele equivaler a la inflamación de los pulmones, de los senos nasales y de la garganta. Esta inflamación, igual que en los ojos, es la que produce las molestias y los picores.

Estornudos y congestión nasal

La inflamación de los senos nasales provoca a su vez el goteo de la nariz, ya que es una respuesta inmediata del organismo. La finalidad de este moco es limpiar todo el tracto respiratorio de gérmenes, entre los que se encontraría el polen, de manera que se bloquee su acceso a los pulmones. Lo mismo sucede con los estornudos, que se producen para eliminar lo que causa la irritación.

Dificultar para respirar

Cuando la sintomatología se agrava, puede aparecer la tos y los problemas respiratorios, así como los pitidos. El polen causa finalmente la inflamación de los bronquios y los alvéolos; al contraerse las vías respiratorias, aparecen las sibilancias.

¿Cómo puedo frenar la alergia primaveral?

Como ya indicamos, las alergias no pueden evitarse, por ser una condición de nuestro organismo. Lo que sí se puede hacer es tomar medidas para paliar sus efectos y reducir, así, la reacción que se produce en el cuerpo. Estas medidas son concretamente dos:

Inmunoterapia

La inmunoterapia hace referencia a la vacunación. Por vía cutánea, generalmente, pero también sublingual, se administra una pequeña dosis del elemento que provoca la alergia. En este caso, del polen. Esta dosis va aumentando progresivamente hasta llegar a un máximo concreto. De esta manera, el sistema inmunitario va incrementando la tolerancia al alérgeno.
En la actualidad, se considera el único tratamiento realmente eficaz, aunque depende de la persona. El motivo por el que no suele funcionar es su duración. Se requiere entre 3 y 5 años de vacunaciones frecuentes, lo que lleva a que una parte considerable de quienes comienzan el tratamiento, no lo finalicen.

Antihistamínicos

Los antihistamínicos son medicamentos que bloquean la acción de la histamina, que es la sustancia que segrega el organismo y la que nos produce todos los síntomas de la irritación. Esta, además, modifica los jugos gástricos y los ciclos del sueño. Existen diferentes tipos de antihistamínicos que, por lo general, suelen provocar somnolencia, pero la reacción y los efectos pueden variar de una persona a otra.
Así mismo, existen también productos que ayudan con la descongestión nasal, aunque se recomienda consultar con profesionales, tanto de medicina como de farmacia.

Trucos que pueden ayudarte a reducir los síntomas

Uses medicamentos para la alergia primaveral o no, nunca está de más tomar ciertas precauciones, aun cuando tus síntomas tiendan a ser leves. ¡Aquí te dejamos algunas recomendaciones para tu día a día!

Protege tu hogar

Algo tan simple como mantener cerradas las puertas y las ventanas cuando se inicia la primavera puede ayudar a reducir la alergia primaveral. Para ventilar la vivienda, bastan diez minutos para que se renueve el aire al comienzo del día. Lo mismo tendrás que hacer si te desplazas en coche.

Evita las horas de polinización

Por si no lo sabías, los niveles de polen son más elevados durante el amanecer y el atardecer. Por lo tanto, salvo que sea expresamente necesario, evita estar en la calle entra las cinco y las diez de la mañana y, por la tarde, entre las siete y las diez. Si sales, te conviene evitar las zonas de jardín.
Si utilizas alguna aplicación o página web para consultar el tiempo, podrás conocer los niveles de polen para cada día. Cuando sea especialmente alto, procura quedarte en casa, así como aquellos días en los que sople el viento.

La ropa en casa

Si has puesto una lavadora y quieres tender fuera para aprovechar el calor o los rayos de sol para que se seque antes, quizás no es una buena idea si padeces alergia primaveral. Al estar el polen en el ambiente, puede fijarse en la tela y causarte una reacción al ponértela.

Protege tu cara

Ahora que nos hemos acostumbrado al uso de mascarillas, son muy interesantes si sufres alergia primaveral. Dado que cubren la nariz y la boca, evitarás el inhalar el polen. Para los ojos, usa gafas de sol.
Esperamos que este artículo te haya sido útil para tu alergia primaveral. Si no quieres perderte este tipo de noticias, ¡síguenos en las redes sociales!